Situación de partida
Un grupo de cuatro clínicas con un portal de gestión hecho años atrás por un proveedor que ya no responde. El portal funciona, pero nadie lo actualiza, nadie ha comprobado nunca si las copias de seguridad se pueden restaurar y, cuando algo falla un viernes por la tarde, no hay a quién llamar.
No lo hicimos nosotros. La mayoría de los sistemas que mantenemos no los hicimos nosotros.
Qué hacemos primero
Auditoría inicial: código, base de datos, servidor, copias, accesos y dependencias. De ahí sale un informe con los riesgos ordenados por gravedad y un plan para los primeros 90 días. No se rehace nada que funcione. Si el sistema no se puede mantener con garantías, lo dice el informe y se proponen alternativas.
Los primeros 90 días van a lo mismo siempre: resolver los riesgos graves, dejar copias verificadas y documentar lo que no está documentado.
Qué pasa cada mes
Monitorización y alertas, copias diarias verificadas —verificadas quiere decir que se prueba la restauración, no solo que el fichero existe—, actualizaciones de seguridad, corrección de errores y pequeñas mejoras.
Y un informe mensual que dice qué ha pasado: disponibilidad, incidencias y tiempos de respuesta, copias verificadas, actualizaciones aplicadas, horas usadas y próximos pasos. Es el documento con el que se sabe por qué se está pagando.