Situación de partida
Descapada vende viajes organizados y escapadas con todo incluido a Europa, Asia, África, América y Oriente Medio. Cuando nos llamaron, su web era un WordPress que había pasado por muchas empresas antes que nosotros: una capa de plugins sobre otra, lenta, que no cargaba bien en todos los dispositivos y con tantos errores en el proceso de compra que, al final, no se podía vender.
Y vender un viaje no es vender una camiseta. Una escapada de dos o tres días o un viaje largo tiene fechas, plazas, tipos de habitación, suplementos y condiciones distintas en cada producto. El checkout tenía que aguantar todo eso.
Qué construimos
Empezamos por la web: la rehicimos por completo, quitamos lo que sobraba y construimos un checkout hecho para viajes, con todas las variables que tiene esa venta. La dejamos rápida, funcionando en cualquier móvil y cargando bien desde cualquier país. Y le añadimos una app que replica la web, para que Descapada tuviera también su versión móvil.
Después fuimos a lo que había detrás. Las reservas se llevaban en Excel; las pasamos a un ERP interno donde el equipo ve todas las reservas, contesta y habla con los clientes y lleva las ventas desde un único sitio. Los clientes tienen su propio panel, con la documentación y la comunicación que necesitan antes de reservar y antes de viajar. Y un panel de contabilidad propio permitió conciliar la contabilidad de los años anteriores, a nivel fiscal y legal.
Cómo funciona hoy
Un solo sistema: la web vende, el ERP gestiona, los clientes se atienden desde su panel y las cuentas cuadran. Descapada vende hoy a clientes de cualquier país con una web que carga y no se bloquea, y nosotros seguimos manteniéndola y haciéndola crecer. Es un trabajo de años, y sigue.

